Decir «sí, quiero» a la sombra de los árboles, con el cortijo como testigo.
La ceremonia se celebra al aire libre, entre la arboleda y el césped, junto a la fachada de la casa. Una mesa vestida con flores blancas, velas y la luz que se filtra entre las hojas.
El mismo paisaje que ha acompañado a la finca durante generaciones, preparado ahora para vuestro momento.


