Salón abovedado con una larga mesa vestida de blanco y centros de flores

Espacio interior

El Salón

Donde antes se albergaban caballerías, hoy se celebran banquetes. Las antiguas cuadras del cortijo se han transformado en un gran salón abovedado.

Su bóveda corrida y sus paredes blancas dan cobijo a la cena y al baile, con la luz cálida de los apliques recorriendo la sala de punta a punta.

Un espacio a cubierto para celebrar sin depender del tiempo, sin renunciar al carácter de la finca.